Vistas:0 Autor:Editor del sitio Hora de publicación: 2026-01-07 Origen:Sitio
¿Su pulverizador de mochila le está fallando a mitad de la tarea? Ya sea que sea un jardinero doméstico que cuida macizos de flores, un agricultor que protege los cultivos o un profesional del paisajismo que mantiene espacios verdes, nada acaba con la productividad más rápido que los problemas comunes de los pulverizadores: boquillas obstruidas, baja presión, fugas o apagados repentinos. Cuando confía en su pulverizador de mochila manual o eléctrico (modelos de 16 L/18 L incluidos) para aplicar pesticidas, herbicidas o fertilizantes, necesita soluciones rápidas y sensatas, sin manuales técnicos confusos.
La siguiente tabla resume 4 problemas simples comunes, sus posibles causas y soluciones rápidas. Le permite localizar y abordar problemas de manera eficiente sin una lectura prolongada.
Problemas comunes | Posibles causas | Soluciones rápidas |
Baja presión y pulverización débil | Sello de pistón desgastado/dañado; Tubería de entrada obstruida/con fugas; Tapa del tanque mal sellada; Batería baja (solo modelos eléctricos) | Reemplácelo con un sello de pistón de la misma especificación; Limpie el filtro de entrada y apriete las tuberías con fugas; Inspeccione la junta de la tapa del tanque y ajuste la tapa firmemente; Recargar o sustituir la batería (modelos eléctricos) |
Sin niebla/gotas de niebla desiguales | Boquilla obstruida; Aire atrapado en la tubería; Plaguicida demasiado concentrado con sedimento; Mal funcionamiento de la bomba (solo modelos eléctricos) | Limpiar la boquilla con agua limpia (no soplar con la boca); Libere el aire atrapado abriendo la válvula de aire o presionando el balancín repetidamente; Diluya el pesticida según las instrucciones, revuelva bien y filtre antes de usarlo; Verifique el cableado de la bomba y el pistón, reemplace las piezas dañadas si es necesario |
Fuga de pesticidas | Tanque dañado o tapa floja; Manguera envejecida o conectores sueltos; Válvula mal sellada | Repare o reemplace el tanque dañado y cierre bien la tapa; Reemplace las mangueras viejas y apriete los conectores con una llave; Inspeccione el sello de la válvula y reemplácelo si está desgastado. |
Balancín rígido (solo modelos manuales) | Falta de lubricación u oxidación en la bomba; Biela atascada debido a escombros; Varilla de presión doblada | Agregue lubricante apropiado a la bomba (evite el contacto con los canales de pesticidas); Desmontar la biela, limpiar los residuos y ajustar su posición; Enderece la varilla de presión doblada o reemplácela por una nueva. |
Los siguientes problemas implican pasos operativos más complejos. Un manejo inadecuado puede causar daños secundarios al equipo. Por lo tanto, proporcionamos procesos detallados de solución de problemas y precauciones operativas en forma de párrafo. Si realmente no puede resolver el problema, comuníquese con nuestro servicio de atención al cliente..
Fallo al iniciar (solo modelos eléctricos)
Posibles causas: Las razones más comunes por las que los pulverizadores de mochila eléctricos no arrancan son una batería agotada o una mala conexión de la batería, un interruptor de encendido defectuoso o un motor quemado. Una batería agotada suele deberse a una carga insuficiente o a una falta de uso prolongada, mientras que una mala conexión de la batería puede deberse a terminales corroídos. Un interruptor de alimentación defectuoso a menudo ocurre debido al uso y desgaste prolongado, y un motor quemado generalmente es causado por sobrecarga o cortocircuitos.
Soluciones: Primero, revise la batería: recárguela completamente y vuelva a conectarla, asegurándose de que los terminales estén limpios y libres de corrosión (limpie con un paño seco si hay corrosión). Si el pulverizador aún no arranca, inspeccione el interruptor de encendido; reemplácelo con un interruptor correspondiente si está defectuoso. Si ninguna de las soluciones anteriores funciona, es posible que el motor esté quemado; en este caso, no lo desmonte usted mismo y comuníquese con el servicio posventa de Seesa para una inspección y reemplazo profesional.
Pulverización intermitente
Posibles causas: La fumigación intermitente se debe principalmente a una cantidad insuficiente de pesticida en el tanque, a que el puerto de succión de la tubería de entrada quede expuesto sobre la superficie del líquido o a una rejilla de filtro obstruida. Cuando el nivel de pesticida es demasiado bajo, el puerto de succión no puede absorber el líquido continuamente; una rejilla de filtro obstruida restringirá el flujo de líquido, lo que provocará una pulverización intermitente.
Soluciones: Primero, verifique el nivel de pesticida en el tanque y rellénelo si es necesario (nota: no exceda el 80 % de la capacidad del tanque para evitar que se desborde durante la acumulación de presión). Luego, ajuste la posición del tubo de entrada para garantizar que el puerto de succión esté completamente sumergido en el pesticida. Finalmente, desmonte la rejilla del filtro al final del tubo de entrada, límpiela a fondo con agua limpia y vuelva a instalarla firmemente.
Piezas atascadas después del uso de pesticidas corrosivos
Posibles causas: Después de usar pesticidas corrosivos, si el rociador no se limpia a fondo, los residuos de pesticidas corroerán las piezas metálicas, provocando oxidación y atascamiento de los componentes. Este problema es particularmente común en bombas, bielas y núcleos de válvulas de metal.
Soluciones: La limpieza a fondo es la clave para solucionar este problema. Primero, vierta cualquier pesticida restante y deséchelo de acuerdo con las regulaciones pertinentes. Luego, enjuague el tanque, las tuberías y la boquilla con agua limpia al menos 3 veces para asegurarse de que no queden residuos de pesticidas. Después de la limpieza, seque todas las piezas de forma natural y aplique lubricante antioxidante a los componentes metálicos (como la bomba, la biela y el núcleo de la válvula) para evitar la corrosión en el futuro. Cabe señalar que las aguas residuales de limpieza no deben descargarse aleatoriamente para evitar la contaminación ambiental.
Consejos de mantenimiento diario para reducir la tasa de fallas
• Limpie a fondo el pulverizador inmediatamente después de cada uso, especialmente las partes que entran en contacto con pesticidas, para evitar la corrosión de los residuos.
• Seque el pulverizador completamente antes de un almacenamiento prolongado. Aplique aceite antioxidante a las piezas metálicas y cargue completamente la batería de los modelos eléctricos antes de guardarlos.
• Inspeccione periódicamente las piezas vulnerables, como juntas, mangueras y boquillas, y reemplace los componentes desgastados con antelación. Para usuarios frecuentes, reemplace los sellos cada 6 meses para evitar averías inesperadas.
• Filtre las impurezas al preparar soluciones de pesticidas para evitar obstrucciones en las boquillas y tuberías.
• Evite dejar caer o aplastar el pulverizador. Guárdelo en un área fresca, seca y bien ventilada, lejos de altas temperaturas y ambientes corrosivos.
P1: ¿Cómo solucionar la baja presión en un pulverizador de mochila manual?
R: Las causas más comunes son sellos de pistón desgastados, tuberías de entrada con fugas o una tapa del tanque mal sellada. Primero, reemplace los sellos de pistón dañados por otros de las mismas especificaciones. Luego limpie el filtro de entrada y apriete las tuberías con fugas. Finalmente, verifique la junta de la tapa del tanque y asegúrese de que la tapa esté sellada correctamente.
P2: ¿Cómo desatascar la boquilla de un rociador de mochila?
R: Primero, apague el pulverizador (desconecte la fuente de alimentación en los modelos eléctricos para garantizar la seguridad). Retire la boquilla y enjuáguela con agua limpia. Frote suavemente cualquier residuo con un cepillo suave. Nunca sople por la boquilla con la boca, ya que los residuos de pesticidas podrían ser perjudiciales para su salud.
P3: ¿Cómo evitar que el rociador de mochila tenga fugas?
R: Primero, localice la fuente de la fuga. Si proviene de la manguera, reemplace la manguera vieja o apriete los conectores sueltos. En el caso de un tanque dañado, repárelo o reemplácelo según sea necesario. Verifique el sello de la válvula; si está desgastado, reemplácelo inmediatamente. Confirme siempre que todas las conexiones estén seguras antes de volver a utilizar el pulverizador.
P4: ¿Cómo mantener un rociador de mochila eléctrico para que tenga una vida útil más larga?
R: Siga estos pasos clave: 1. Cargue completamente la batería antes de guardarla y recárguela periódicamente para evitar pérdidas de energía; 2. Evite sobrecargar o descargar profundamente la batería; 3. Limpie periódicamente los terminales de la bomba y la batería para evitar la corrosión; 4. Guarde el pulverizador en un lugar seco para protegerlo de daños por humedad.
P5: ¿Cómo limpiar un rociador de mochila después de usar pesticidas corrosivos?
R: Primero, vierta cualquier pesticida restante y deséchelo adecuadamente. Luego enjuague el tanque, las tuberías y la boquilla con agua limpia al menos 3 veces para eliminar todos los residuos. Para piezas metálicas, aplique una fina capa de lubricante antioxidante después del secado para evitar la corrosión. No vierta el agua residual de limpieza al azar para evitar la contaminación ambiental.
P6: ¿Por qué el balancín de mi pulverizador de mochila manual se siente rígido?
R: Las razones principales son falta de lubricación u óxido en la bomba, biela atascada debido a escombros o varilla de presión doblada. Primero puede agregar una pequeña cantidad de lubricante a la bomba (evite el contacto con los canales de pesticidas). Si aún está rígida, desmonte la biela para limpiar los residuos y ajustar su posición. Si la varilla de presión está doblada, enderécela o reemplácela por una nueva.
Para obtener más información sobre los pulverizadores SeeSa , puede visitar nuestra página de productos de pulverizadores de mochila o nuestra guía de uso de pulverizadores de mochila.